Invasión a Libia: Otro intento para destruir la OPEP

 

Todo el mundo sabe que el imperio y sus satélites capitalistas no cejarán en el empeño por apoderarse de las reservas energéticas del mundo: El petróleo. También insisten en el control y monopolio de otras fuentes energéticas de gran relevancia tecnológica, como la energía nuclear. Esto explica la destrucción de las plantas de Irak, bombardeadas por los sionistas de Israel; las acusaciones contra el programa nuclear pacífico de Irán; la constante amenaza a Corea del Norte.

Y lo mismo harán contra cualquier otro país que no forme parte del club imperialista de dominación atómica.

La actual agresión a Libia es parte de una estrategia que el capitalismo viene desarrollando desde hace muchos años contra la OPEP.

Cuando se creó la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, en septiembre de 1960, el imperio inició el trabajo por su destrucción, porque siempre ha querido apoderarse de las riquezas petroleras. Ese plan se ha venido cumpliendo de manera pragmática. Lo hace el imperio a través de gobiernos títeres, cómplices, ya sea con barniz democrático o terribles dictaduras.

Venezuela fue ejemplo claro del primer tipo de gobiernos serviles; pero en Oriente Medio y África, nos encontramos con repugnantes exponentes del segundo modelo, como en Egipto, Yemen, Emiratos Árabes, Qatar, Arabia Saudita, por citar algunos.

Revisemos un poco la historia

Cuando nace la OPEP, bajo la visión del venezolano Juan Pablo Pérez Alfonso y el ministro de Petróleo de Arabia Saudita, Abdullah Tariki, las grandes corporaciones capitalistas sabían que había nacido una poderosa organización que, aliada al llamado tercer mundo, constituiría, en principio, un verdadero poder económico y político.

Ya desde antes de la creación de la OPEP, el imperio se trazó la estrategia para destruirla. Su primera toma de pulso la hicieron las grandes corporaciones de petróleo de Estados Unidos en julio de 1960, cuando por su propia cuenta el Consejo Administrativo de la gigante ESSO (Eastern Seaboard Standard Oil), presidido por Monroe Rathbone, y sin consultar a los países productores, decretó la rebaja de diez centavos al precio del barril de petróleo, a pesar de que el precio era realmente vil: alrededor de 1,80 dólares, lo cual demuestra el dominio y control de las corporaciones petroleras imperialistas sobre la fundamental materia prima.

En ese momento, el estadounidense Harold Page, experto en cuestiones del Medio Oriente, dijo: “Si hacen ustedes esto, caerán rayos del cielo. No se imaginan la amplitud y duración de las consecuencias”.

El 9 de septiembre del mismo año, el ministro de petróleo de Arabia Saudita, Abadullat Tariki, apoyado por el venezolano Pérez Alfonso, llamó a la constitución de la OPEP, en lo que participaron cinco países: Arabia Saudita, Irak, Venezuela, Irán y Kuwait. Luego se fueron sumando Qatar (1961), Indonesia (entre 1962 y 2008), Libia (1962), Emiratos Árabes (1967), Argelia (1969), Nigeria (1971), Ecuador (entre 1973 y 1993 y desde 2007), Gabón (entre 1975 y 1995) y Angola (2007).

Esa fue la primera gran respuesta a la arrogancia de las corporaciones imperialistas del petróleo, que pretendían seguir manejando los precios, la producción, el mercadeo de los derivados. La guerra había empezado y ya lleva los cincuenta años de existencia de la OPEP.-

El imperio ataca país por país

La última línea estratégica del imperio, después de la derrota de los gobiernos serviles, títeres y tiránicos que servían a sus intereses, es la de destruir los gobiernos de países integrantes de la OPEP que se resistan a sus dos objetivos. Hace siete años, con la mentira de las armas de destrucción masiva, atacaron a Irak, destruyeron el país y se apoderaron de su petróleo. Ahora inventan otro tipo de mentiras. Las acusaciones contra el Gobierno libio de masacrar a su pueblo para justificar la invasión por parte de Estados Unidos, Francia, Reino Unido y la macolla agrupada en la OTAN, a la cual el comandante Fidel Castro califica de “organización criminal”, y que sirve exclusivamente a los intereses del imperialismo.

Con Libia, productor que exporta 1,8 millones b/d, y con las mayores reservas probadas en África, van dos miembros de OPEP atacados. En dicho continente quedan Argelia y Nigeria, que también tienen problemas políticos inducidos desde los centros imperiales. ¿Cuál será el tercero? No hay problemas con Arabia Saudita, que con el rey Faisal la tienen en sus manos; tampoco los tienen con los Emiratos Árabes ni con los llamados productores independientes, como México.

Pero están por fuera de su control y dominio, Irán y Venezuela. Dos grandes productores con gigantescas reservas y miembros fundamentales de la OPEP.

No se puede ser ilusos y pensar que el imperialismo se ha olvidado de estos países en la estrategia que viene funcionado desde 1960 por apoderarse de los yacimientos y destruir la organización

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s